El calentamiento político alemán se mide en cifras: las de los porcentajes que alcanza la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). De su siguiente cita con las urnas depende el futuro del Brandmauer o cortafuegos que hasta ahora la mantiene aislada en el espectro parlamentario germano. Es un partido xenófobo e identificable como prorruso, tan radicalizado que asusta a otros ultras europeos, como el Rassemblement de Marine Le Pen o los Fratelli de Giorgia Meloni. Pero los sondeos apuntan a que escalará al récord absoluto del 41% o 42 % de los votos en las regionales del 6 de septiembre en Sajonia-Anhalt, en este alemán. A esos comicios seguirán 15 días después los de Mecklenburgo-Antepomerania, otro land del este donde también se le pronostica la posición de primera fuerza, con un 36%.Seguir leyendo....