«He tenido que despedir a un tercio de la plantilla. Ahora mismo somos seis. Esta situación es insostenible», lamenta Rosi, propietaria de la Tapería El Rincón de Rosi, en Ceuta. Su caso refleja el impacto que la crisis migratoria está teniendo sobre numerosos negocios de la ciudad, especialmente en un periodo clave para la hostelería. Para muchos empresarios, la caída de la actividad durante estos meses de verano se traduce en un importante agujero en la caja, precisamente cuando concentran una parte relevante de su facturación anual.Seguir leyendo....