Incapaz de salir de un modo medianamente honroso de la guerra que empezó contra Irán, Donald Trump quiere ahora reinventar la rueda. Su Administración ha anunciado este lunes una ofensiva económica sin precedentes para tratar de cortar todos los vínculos de la economía iraní con el resto del mundo. Nuestro objetivo es cortar todas las vías de financiación que sostienen a este régimen tiránico hasta que Teherán quede completamente aislado», dijo el secretario del Tesoro, Scott Bessent. La principal novedad de este Día D económico, como lo definió, es la expansión de las sanciones secundarias para castigar a los países y entidades que hagan negocios con Irán. Aquellos que persistan, dijo, se expondrán a todo el alcance del poder estadounidense. Seguir leyendo....