En 1917, Pablo Picasso escribía al poeta Guillerme Apollinaire una sentida carta en que hacía balance de su vida hasta el momento: «Las emociones más puras las experimenté a los 16 años, en un gran bosque de España, cuando me retiré a pintar ». Se refería al verano de 1898, cuando su compañero de la escuela de pintura de la Llotja, Manuel Pallarés , le invitó a pasar el mes de julio con su familia en la pequeña localidad de Horta de Sant Joan, Tarragona. Esos días se refugió con su amigo en una especie de cueva dentro de un gran parque natural y allí; «lo aprendí absolutamente todo». Hay momentos clave en todas las vidas, y en la de... Ver Más