Llega a los cines la esperada película El ser querido, una de las grandes apuestas del cine español este año. El filme es la nueva obra de Rodrigo Sorogoyen, uno de los directores más en forma de la última década tras éxitos como As Bestas, El Reino, Que Dios nos perdone o las series Antidisturbios y Los años nuevos. Ahora, pretende volver a conquistar al público y ganarse el favor de la taquilla y de los premios tras su buen paso por el prestigioso Festival de Cannes hace unos meses.Para ello, cuenta con un reparto liderado nada menos que por Javier Bardem y Victoria Luengo, también dos de los mejores actores españoles del momento. Unos protagonistas de lujo con los que cualquier director soñaría trabajar. Sorogoyen ha conseguido unirlos en una historia sobre cine y relaciones paternofiliales que promete dar mucho que hablar en los próximos meses de cara a los Premios Goya.El ser querido nos presenta al aclamado director de cine Esteban Martínez (Bardem), una leyenda tanto por sus películas como por su pasado de violencia y excesos. Para su nuevo proyecto le ofrece un papel a su hija Emilia (Luengo) con el pretexto de ayudarla en su estancada carrera de actriz. La convivencia del rodaje dará lugar a una intimidad que no tenían desde hace años, pero también reavivará viejos dolores que nunca se curaron.La reinvención y consagración de SorogoyenUno de los puntos más interesantes de El ser querido es lo que supone para la carrera del propio Rodrigo Sorogoyen. El director sigue ofreciendo excelencia con cada nuevo estreno. Ante esta demostración de suficiencia, lo fácil (y lo que suele ocurrir) sería jugar en lo cómodo y asentarse en un tipo de cine concreto. Pero él no es así. Este filme no tiene nada que ver con sus anteriores proyectos, que también distaban notablemente unos de otros. Evidentemente hay reminiscencias a varios de los temas que más le interesan, pero todo está enfocado con una óptica diferente.Aquí, Sorogoyen -junto a su inseparable guionista Isabel Peña- nos habla del abandono, del trauma, de las relaciones rotas, del paso del tiempo y de la creación artística. Es un drama íntimo, denso, explosivo y arriesgado. Funciona muy bien de principio a fin en su equilibrio, pero además sobresale como obra cinematográfica mayor con tres o cuatro escenas concretas apabullantes, de una brillantez insólita. Picos de tensión y violencia demenciales, incómodos de ver, de los que sacuden y remueven. Es cierto que a nivel formal la dirección incluye con cierta recurrencia algunos recursos bastante gratuitos e innecesarios. Cambios de formato o pasos a blanco y negro para subrayar lo que ya se entendía. En cualquier caso, son excesos que no molestan. El guion es tan rico y el ritmo está tan bien medido que la pulsión emocional no se ve sofocada en absoluto. El ser querido es una película muy disfrutona para los que busquen intensidad en lo íntimo, en lo que se enquista en el alma de uno y no consigue salir.Dos monstruos de la actuaciónPor supuesto, para poder construir un relato semejante, Sorogoyen se apoya y entrega por completo a sus dos protagonistas. Victoria Luengo ya era, en cierta forma, su musa. La serie de Antidisturbios les cambió a ambos la carrera para siempre, por lo que sus nombres ya estaban ligados para la eternidad. Además, también colaboraron en un episodio del reboot de Amazon Prime Video de Historias para no dormir. Por su parte, para Javier Bardem esta era la primera vez con el director.En definitiva, Sorogoyen tenía en El ser querido a una dupla protagonista inmejorable, envidiable, con la que cualquier director soñaría trabajar. Son, quizá, los dos actores más talentosos del país con permiso de apenas un puñado de nombres. Dos animales interpretativos, dos monstruos que agarran la película y sacan de ella todo su torrente sentimental. Ambos recargan la película de miradas y silencios que dicen incluso más que su afilado diálogo.Decían recientemente Bardem y Luengo que esos silencios, algo casi intuitivo para el actor, requieren de un buen director que luego los aproveche y los monte, que no los elimine en edición. Sorogoyen, inteligente y veterano, acepta esa intuición de sus dos estrellas para que sean ellos quienes expresen todo lo que la película guarda. Les permite exprimir el potencial dramático a su manera, sacando lo mejor de cada uno desde la libertad que reivindica el espíritu de la propia película.No en vano ya se habla de ambos como grandes favoritos para la temporada de premios. Aún es pronto, estamos en agosto, pero por ahora puede afirmarse que se trata de dos de las mejores actuaciones del año. Incluso a raíz de la noticia de que El ser querido ha encontrado su distribución en Estados Unidos ya se habla de que se hará campaña para Bardem de cara a los Premios Oscar. Más complicada, pero la intención está ahí.En definitiva, El ser querido es un drama potentísimo. Una película colosal en su intimidad. Cine dentro del cine para hablarnos y removernos con sensaciones intensas. Rodrigo Sorogoyen da una nueva lección de maestría, impulsado por un magnífico guion coescrito por Isabel Peña, y por las estelares actuaciones de Javier Bardem y Victoria Luengo. Una película imprescindible que se cuela entre lo mejor de 2026.Seguir leyendo: ‘El ser querido’ (★★★★½), la consagración de Sorogoyen y una de las mejores películas españolas del año