El Peugeot 308, todo un superventas de la marca del león, se ha actualizado con la intención de mantener su hegemonía frente a la imparable fiebre SUV. Lo hace con una completa gama de motorizaciones (híbrida, híbrida enchufable, eléctrica y diésel), un equipamiento de serie muy competitivo y un precio de partida de 26.270 euros. Entre sus opciones, la versión familiar SW que hemos probado en profundidad emerge como una de las alternativas más inteligentes para quienes buscan espacio familiar sin renunciar al comportamiento dinámico de una berlina tradicional. Frente a la fisionomía más voluminosa de los SUV, los turismos mantienen argumentos de peso: líneas esbeltas, una postura de conducción más dinámica y un rendimiento superior en la relación entre prestaciones y consumos. El 308 SW refuerza además su sentido práctico gracias a soluciones como el portón de apertura y cierre eléctricos y un respaldo posterior dividido en tres partes (40/20/40) —en lugar del habitual 60/40—, lo que permite transportar objetos largos en el centro sin sacrificar las dos plazas laterales. Nuestra unidad equipaba la nueva motorización híbrida convencional de 145 CV asociada a un cambio automático de seis marchas, ideal para buscar máxima eficiencia sin depender de enchufes. Homologa consumos muy contenidos, desde solo 4,8 l/100 km, y su gestión energética permite circular en ciudad hasta el 50% del tiempo en modo 100% eléctrico. En ruta, los 145 CV mueven el conjunto con notable agilidad. La puesta a punto del chasis y la menor altura respecto al suelo convierten el paso por curvas en una experiencia ágil y divertida, con un aplomo intachable que frena cualquier balanceo de la carrocería en puertos de montaña. El salto estético en esta actualización es rotundo. El frontal acapara todo el protagonismo con una parrilla de diseño tridimensional en la que se integra, por primera vez en la marca, el león iluminado. La nueva firma lumínica con las «tres garras» LED refuerza su identidad visual a distancia. En esta variante SW, la silueta estirada y la zaga estilizada logran equilibrar elegancia y versatilidad sin perder el toque deportivo. El gran argumento del 308 SW para postularse como vehículo único familiar reside tras el portón trasero. Sus más de 600 litros de capacidad de maletero lo sitúan como una de las propuestas más capaces de su segmento, una cifra que se amplía por encima de los 1.600 litros con la segunda fila de asientos abatida. El puesto de conducción evoluciona la conocida fórmula i-Cockpit con un volante compacto, cuadro digital elevado y pantalla central táctil de 10 pulgadas. La ergonomía se completa con los i-Toggles —accesos directos configurables bajo la pantalla— y un espacio optimizado en las plazas delanteras. La gama ofrece dos niveles de infoentretenimiento (Peugeot i-Connect y i-Connect Advanced), ambos con conectividad inalámbrica para Apple CarPlay y Android Auto, actualizaciones OTA y hasta cuatro tomas USB-C desde el acabado Allure. El sistema superior i-Connect Advanced añade navegación integrada, el asistente de voz Ok Peugeot y el paquete de servicios conectados Peugeot Connect Plus (gratuito durante los primeros seis meses). Este último integra ChatGPT en el control por voz para ofrecer una interacción más natural, junto a utilidades como la geolocalización del vehículo en tiempo real.