Fue la imagen en la presentación de equipos de la Vuelta 2026. El príncipe Alberto II de Mónaco llegó al famoso casino de su país minutos antes de que acabase el acto, aunque con el tiempo suficiente para saludar y dar unas palmadas a un ciclista con cara de niño, mechones rubios en el pelo, sonrisa eterna en la cara y vestido con un jersey donde resaltaban los colores del arcoíris que lo identifican como campeón del mundo de este deporte. Era y es Tadej Pogacar.Seguir leyendo....