Ni la negociación de la guerra de Irán, ni el impulso de su agenda legislativa, ni la campaña para que los republicanos mantengan sus mayorías en el Congreso en otoño. Lo que de verdad provoca pasión en Donald Trump es la construcción de una sala de fiestas exuberante en el ala Este de la Casa Blanca, su gran proyecto personal dentro de sus esfuerzos por renovar Washington a su imagen y semejanza. En ese frente, el presidente de EE.UU. acaba de llevarse una gran noticia: el Tribunal Supremo permite que, por el momento, sigan las obras para levantar esa ampliación. Trump y su Gobierno acudieron al Supremo para que bloqueara una orden de un tribunal de apelación inferior, que impuso... Ver Más