La batería de un vehículo eléctrico no opera como un simple depósito de energía, sino como un reactor electroquímico cuya eficiencia depende de una ventana de temperatura muy concreta. Las celdas de ion-litio ofrecen su rendimiento óptimo y garantizan su durabilidad entre los 15 C y los 35 C. Fuera de este rango, la batería continúa funcionando, pero su rendimiento disminuye y se aceleran los procesos de degradación química.Seguir leyendo....