Una pareja que celebraba su aniversario en la ciudad turística de Gatlinburg (Tennessee, EE.UU.) se llevó un susto inolvidable. Mientras visitaban una tienda de té local, un oso salvaje irrumpió en el establecimiento. El animal rebuscó entre la mercancía antes de asomarse curiosamente al mostrador. Tras unos minutos de tensión, en los que el visitante demostró más curiosidad que agresividad, el oso abandonó el lugar por su cuenta, sin que se registraran incidentes.