La reciente publicación del trabajo de Rafael Vallbona -Catalunya flamenca, 2026- ha puesto la cosa en su sitio. Lo dice el propio autor: «No es fácil hablar del flamenco desde la perspectiva de la catalanidad cultural. Durante años, décadas incluso, para alguien nacido y criado en el seno de un conjunto de experiencias literarias, históricas y artísticas, aniquiladas por la dictadura y menospreciadas por parte de la población española, hablar de flamenco era poco menos que hacer el juego al adversario. Todavía más si su apellido no pertenecía a ninguna estirpe intelectual reconocida, que ya se sabe que siempre ha gozado de patente de corso y saben quedar bien en cualquier lugar». La cosa ha cambiado -parcialmente, seamos sinceros- y,... Ver Más