Carlos Cuevas, Miguel Bernardeau y Miguel Ángel Silvestre quieren echar a volar en Netflix. Este 14 de agosto, llega al streaming de España La fiera, que se estrenó en cines el pasado febrero. El tridente de Cuevas, Bernardeau y Silvestre protagoniza una película por Salvador Calvo, quien filmase 1898. Los últimos de Filipinas, y basada en hechos reales.La fiera parte de una premisa que todos, en algún momento, nos hemos planteado: la de practicar salto B.A.S.E. Concretamente, en un traje alado. Lo más probable es que la descartásemos a los dos minutos o, a lo sumo, tuviéramos que ver un vídeo rodado en cámara subjetiva para echarnos atrás. Pero no fue el caso de los protagonistas de La fiera.Escrita por Alejandro Hernández (Mientras dure la guerra), La fiera reflexiona sobre la hermandad trabada entre unos compañeros de alas, adictos al deporte extremo y con una pasión cuando menos particular. Sin embargo, La fiera comprende un giro, tal cual se desarrolló en la realidad, y si quieres conocerlos, te advertimos de que te destriparemos la trama al completo.El caso real de 'La fiera'Como en las películas documentales de escala libre (Free Solo o El alpinista), La fiera muestra que quienes son usuarios recurrentes del salto B.A.S.E saben que comparten momentos de su vida con personas a las que sobrevivirán. Es un deporte en el que el menor fallo puede saldarse con la muerte. Ellos se limitan a aceptarlo y a seguir, porque prefieren morir jóvenes haciendo lo que más les gusta que envejecer a costa de renunciar a ello.La fiera sigue Carlos Suárez, Darío Barrio y Álvaro Bultó, tres amigos que se apuntan a la vez al salto B.A.S.E. De los tres, solo Carlos Suárez sobrevivió, mientras que Armando, otro hombre al que conocen, fue su compañía cuando los anteriores se dejaron la vida en el aire. Tanto Carlos como Armando han ayudado en la producción, al igual que ocurrió con La sociedad de la nieve, en la que participaron como asesores algunos asesores de la tragedia de los Andes.Darío Barrio, además de practicar el salto B.A.S.E., era cocinero de profesión y regentaba un restaurante en Madrid. Su muerte se produjo en un acto conmemorativo por el fallecimiento de su amigo Álvaro Bultó, presentador de programas de televisión dedicados a los deportes de riesgo. Bultó acumulaba proezas como el récord mundial en caída libre, participar en rallies o escalar la pared más alta de Groenlandia. Armando compartió el último vuelo de Álvaro Bultó y, pese a que su muerte se considera de causa desconocida, Armando declaró que el presentador se estrelló contra un saliente rocoso.