Yanis Yoshviyev, identificado desde hace años por la Policía israelí como jefe de la llamada "mafia caucásica", fue asesinado a tiros el domingo en una gasolinera cerca de Cesarea, en el centro de Israel. Había sido detenido en varias ocasiones por su presunta participación en tiroteos, lanzamiento de granadas, incendios de vehículos y amenazas a empresarios por deudas, aunque ninguna de esas investigaciones derivó en acusaciones formales.