La derrota y salida del Gobierno de Víktor Orbán en Hungría tras 16 años en el poder supuso, el pasado abril, ha sido uno de los mayores reveses del movimiento de ultraderecha nacionalista a nivel global, tras años de ascenso imparable. El compromiso del presidente Donald Trump para intentar hacerle ganar y la participación del vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, no bastaron para frenar una ola de hartazgo popular.Seguir leyendo....