Cómo dejar de pagar 40 euros al mes en nube y guardar tus fotos en casa: ocupa menos que un móvil

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¿Cuánto llevas pagando por guardar unas fotos que no miras nunca? El recibo del almacenamiento en la nube tiene esa virtud incómoda : es pequeño, se cobra solo y no lo revisas jamás. Y mientras tanto sigues borrando vídeos del móvil para poder grabar el cumpleaños del sábado. Un disco duro externo portátil no arregla tu vida digital, pero sí corta esa cuota por lo sano. Es un dispositivo de 2,5 pulgadas, carcasa de plástico, que se enchufa al portátil y se queda quieto guardando lo que ya no cabe en ningún sitio. Se paga una vez y se acabó. Lo tienes en AliExpress por 43,25€ . Este es el detalle que separa un disco portátil de uno de escritorio, y el que decide dónde vas a poder usarlo. Los discos de 3,5 pulgadas, l os grandes de sobremesa, necesitan su fuente de alimentación y su enchufe libre. Este no: es de 2,5 pulgadas y tira del USB 3.0 del propio ordenador, así que funciona igual en la mesa del salón que en un tren , sin arrastrar un ladrón de corriente en la mochila. Tampoco hay que instalar nada. Se conecta, aparece como una unidad más y se arrastran carpetas encima ; el manual en PDF que enlaza el vendedor lo abrirás una vez o ninguna. También conviene tener en cuenta lo que es y lo que no. Es un disco mecánico, no un SSD . Para archivar (las fotos de hace cinco años, los vídeos del bautizo, la copia del portátil) va perfecto; para editar encima o mover una biblioteca de juegos, no es el trasto adecuado. La versión que sale marcada por defecto es la de 1 TB en negro. El disco llega, lo conectas y ahí empieza lo interesante: arrastras la carpeta gorda de fotos, la que llevas años acarreando de móvil en móvil . Y compruebas que el espacio que anuncia el sistema operativo coincide con el que has comprado . Si no cuadra, estás a tiempo de devolverlo, así que merece la pena hacer esa copia grande el mismo día y no dentro de tres meses. A partir de ahí cambia la rutina. Dejas de borrar vídeos del móvil para hacer hueco antes de cada cumpleaños y pasas a vaciarlo cada pocos meses contra el disco. Y funciona mejor si lo tratas como un archivo y no como una mochila : lo que copias ahí es lo que ya no vas a tocar, y lo del día a día se queda en el ordenador. No es bonito ni rápido, y nadie va a presumir de él en una cena. Pero guardar lo que ya no cabe en ningún otro sitio es un problema aburrido, y las soluciones aburridas suelen ser las que duran. En la sección Favorito de ABC se pueden encontrar más ofertas y gangas como esta para equipar tu casa o renovar tu tecnología con criterio y ahorro.