En el mundo de la política, uno de los fenómenos más comunes y controvertidos es el de la puerta giratoria. Este se produce cuando un alto cargo público deja su posición en la Administración General del Estado (AGE) para trabajar en la empresa privada, gracias a la influencia que había acumulado en su experiencia previa en la Administración. Con la nueva Ley de lobbies que ha aprobado el Gobierno, que prohíbe a ex altos cargos públicos realizar actividades de 'lobby' al menos hasta después de dos años de haber sido cesados, los casos de políticos que han dado el salto al sector privado en el mundo de las relaciones institucionales vuelven a la palestra.Seguir leyendo....