A 650 años luz de la Tierra, una estrella parecida al Sol está muriendo desde hace miles de años. No explotó, no desapareció: se fue deshaciendo de sus capas externas en cámara lenta, y ese material, lejos de perderse, quedó flotando en el espacio como materia prima para lo que venga después. Ese proceso lento y luminoso es la Nebulosa de la Hélice