Un experimento publicado en npj Digital Medicine expuso a GPT-4 a historias de guerras, accidentes, violencia y catástrofes antes de someterlo a un cuestionario utilizado con humanos. Su puntuación pasó de 30,8 a 67,8 puntos. El modelo no estaba sufriendo, pero el contexto emocional había cambiado radicalmente la forma en que respondía.