Los fenómenos geofísicos tienden a repetirse como los alimentos condimentados en exceso o las gansadas de los políticos. Así, igual que retiembla Granada tras el terremoto del pasado fin de semana –Siniestro Total cantaba a la «escala drinker» pero aquí cabe más bien referirse a la «escala jíñer»–, habrá réplicas los dos próximos agostos del eclipse solar que oscureció el verano peninsular el pasado día 12. «El cielo de Andalucía será la estrella del turismo astronómico», anuncia con estruendosa trompetería un cable de la agencia estatal, en ingenioso juego de palabras con la polisemia de «estrella» y sin atender, jódase el ciudadano de bolsillo desertizado, a la acepción financiera del adjetivo «astronómico». Porque es una broma de mal gusto, amigos,... Ver Más