Estados Unidos transforma sus bombas convencionales en misiles letales de largo alcance

Wait 5 sec.

El Pentágono pisa el acelerador en su carrera por modernizar el arsenal táctico con soluciones efectivas y económicas. La compañía Kratos Defense & Security Solutions confirmó la asignación de su capacidad de producción ampliada para fabricar los motores turborreactores Spartan J85. Este componente constituye la pieza central que da vida al programa de munición de largo alcance de Boeing, una iniciativa que dotará a las fuerzas armadas de una herramienta letal de alta precisión.El objetivo de esta maniobra industrial pasa por transformar una bomba convencional en un arma con capacidades similares a las de un misil de crucero. Según detalló el portal especializado Interesting Engineering, la decisión responde a un reciente contrato de 75 millones de dólares otorgado por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. El sistema está diseñado para transportar una carga útil de 225 kilos y alcanzar objetivos situados a más de 500 kilómetros de distancia.Esta capacidad de ataque a distancia de seguridad cambia las reglas del juego para las operaciones aéreas norteamericanas. A partir de ahora, los pilotos podrán golpear posiciones enemigas sin entrar en el radio de acción de las defensas antiaéreas. El acuerdo financia el kit de alas y motor que convierte la bomba de caída libre en una munición guiada de última generación.Apuesta millonaria por la fabricación tácticaEl desarrollo de esta tecnología no surgió de la noche a la mañana. La firma aeronáutica Boeing invirtió cerca de 100 millones de dólares de sus propios fondos antes de asegurar el contrato de producción. Los resultados de esta apuesta quedaron patentes el pasado mes de abril, cuando la Marina de los Estados Unidos probó con éxito el arma en el campo de tiro de Point Mugu, frente a la costa de California.Para afrontar el inminente desafío logístico que supone la fabricación en masa, el fabricante de motores puso a pleno rendimiento sus instalaciones. La producción se ejecutará en la planta que Kratos posee en Michigan, configurada ya para mantener un ritmo de fabricación a máxima capacidad. El vicepresidente de la compañía, Joseph Kovasity, aseguró que este hito marca una transición crucial hacia la fabricación táctica de alta cadencia.Previsión logística para 2027La estrategia de la empresa no se limita a cubrir los pedidos inmediatos del Ejército estadounidense. En este sentido, Kratos ya comenzó a encargar componentes a largo plazo para una gran tirada de producción planificada para 2027. Esta previsión busca generar economías de escala, reducir los costes unitarios y garantizar el suministro continuo frente a posibles cuellos de botella globales.El presidente de sistemas no tripulados de la firma, Steve Fendley, defendió que las prioridades de seguridad exigen cadenas de suministro nacionales resilientes. A su juicio, las inversiones proactivas aseguran la fabricación activa de los sistemas de propulsión de alto volumen que requieren los clientes militares en la actualidad. De este modo, el motor J85 se consolida como una pieza clave en la estrategia de disuasión del Departamento de Defensa.