Género: Superhéroes, fantasía, ciencia ficción.Creador Matthew Chauncey y Beau DeMayo.Reparto: George Buza, Cal Dodd, Holly Chou, Ray Chase, Jennifer Hale, Lenore Zann, Matthew Waterson, Alison Sealy-Smith, J.P. Karliak, Ross Marquand, Gui Agustini, Theo James, Rachel Kimsey y otros.Producción: Marvel Studios / Walt Disney Television / Studio Mir, Tiger Animation.Canal: Disney PlusQué tiempos tan reconocibles y, a la vez, tan extraños vivimos. Si hace diez años nos hubieran dicho que íbamos a disfrutar del regreso de la serie animada de X-Men y que esta, además, iba a ser de lo mejor que tiene que ofrecer Marvel Television hoy en día, nos habríamos echado a reír.Y es que una cosa es que por aquel entonces disfrutáramos de un género superheroico en cines que hiciera que no fuera nada raro tener por ahí a los Guardianes de la Galaxia o a Batman y Superman dándose de leches, con una guerra civil superheroica en la tercera película del Capitán América, pero otra muy distinta suponía que una serie de nuestra infancia regresara y que lo hiciera de esta manera, con un producto cuya calidad supera a casi todo lo que podemos encontrar hoy en día en el género.X-Men ’97, (cuyos cómics oficiales son publicados en España por Panini Cómics) de cuya primera temporada dimos buena cuenta en esta reseña, supo continuar la serie clásica —que, revisitada a día de hoy, demuestra que la nostalgia a veces es un aliado poco fiable—, arrancando las tramas de esta nueva serie desde ahí, pero sin que fuera en absoluto necesario haber visto ninguno de sus capítulos o recordarlos en lo más mínimo. Un soft reboot en toda regla que buscaba nuevos fans para los X-Men —al tiempo que recuperaba a muchos de los antiguos— y que Disney, propietaria de Marvel Comics, podía utilizar una vez que había comprado a Fox.La jugada parecía maestra, pero quienes conocimos la noticia del estreno de esta serie no pudimos evitar arquear una ceja. Y es que se hacía muy extraño que una serie de este tipo fuera uno de los buques insignia de Disney+ y de Marvel Television, y uno por el que la compañía apostaba muy fuerte. Pero, como ya he dicho varias veces a lo largo de este texto, la nostalgia solo es la envoltura del producto final: un producto completamente nuevo y con código de guion y dirección propios de la época actual, en el que lo noventero tan solo afecta a la estética.Como decía, la primera temporada nos presentaba a los distintos personajes que, en el fondo, ya todos conocíamos: Xavier (supuestamente muerto al inicio de la serie), Magneto (que sufría una gran evolución a lo largo de esta temporada), Lobezno, Rondador Nocturno, Pícara, Jean Grey, Cable, Bishop, Bestia, Forja, Tormenta y otros tantos.El eje central de esta primera temporada era la destrucción de Genosha, tierra prometida de los mutantes, a manos de los Centinelas, lo que, por su enfoque y consecuencias, tenía claros paralelismos con el genocidio perpetrado en Palestina por el Estado israelí, lo cual no deja de ser muy curioso y está resuelto con gran habilidad, teniendo en cuenta que Magneto es un personaje judío.La serie se despedía con los personajes perdidos en distintas líneas temporales, prometiendo a Apocalipsis como gran villano de una segunda temporada que, por fin, este 2026, ha llegado.En ella acreditamos al controvertido Beau DeMayo, aun a sabiendas de que este fue despedido como showrunner de la serie por sus comportamientos de acoso sexual hacia algunos compañeros, y es que, si bien el showrunner de la segunda temporada es Matthew Chauncey, los guiones de los primeros capítulos y la idea base de la que parte esta segunda temporada son de Beau DeMayo, por lo que, a pesar de la controversia en torno a su figura, nos parecía injusto no mencionarlo.No obstante, DeMayo, como digo, debe ser acreditado como escritor de algunos capítulos y poco más, puesto que quien lleva a cabo la dirección creativa, la postproducción, así como el diseño y la reescritura final de la temporada, es Matthew Chauncey.X-Men ’97Esta temporada arranca donde lo dejó la primera y, por tanto, con Cíclope y Jean Grey en el año 3960 d. C., futuro al que fue enviado Nathan Summers, más conocido como Cable, para poder curarse de su virus tecnoorgánico, haciéndose allí el matrimonio cargo de su hijo como no pudo hacerlo en el presente (si bien Nathan no es exactamente hijo de Jean, sino de Madelyne Pryor, pero ello es parte del encanto de los X-Men). Apocalipsis pretende utilizar al niño para que sea su nuevo recipiente de poder, lo que Jean y Scott tratan de evitar.Por su parte, Magneto, Xavier, Bestia, Pícara y Rondador Nocturno se encuentran en el año 3000 a. C., en el antiguo Egipto dominado por el faraón Rama-Tut (quien en el futuro fuera Kang el Conquistador), tratando de inculcar su filosofía a un joven esclavo y líder rebelde, En Sabah Nur, para evitar que en el futuro se convierta en Apocalipsis.Bishop y Forja se ocupan de rescatar a los X-Men perdidos en el tiempo y vuelven a su presente, un presente en el que X-Factor, el equipo de Valerie Cooper, con Cable, Caos, el Hombre Múltiple, Fortachón, Loba Venenosa y Polaris en sus filas, se ocupa de capturar mutantes fugitivos por orden del Gobierno, tratando de demostrar que los mutantes pueden ser una fuerza para el bien, sí, pero solo si actúan bajo el paraguas del Estado y no bajo la libertad del sueño de Charles Xavier.A partir de ahí se desarrolla una grandísima segunda temporada en la que tanto los X-Men como X-Factor tratan de acabar con la amenaza de Apocalipsis, que cristaliza en los años 90, por sus distintos métodos, con mil y una sorpresas que es mejor no revelar, puesto que, para quienes somos fans de la franquicia X-Men, nos dejan la piel de gallina.Los guiños a los cómics son constantes y brutales y, desde luego, realizados con muchísimo talento, para que quien no los ha leído no se sienta apartado del visionado, al tiempo que encandilan a los que conocemos la obra original.En cuanto al aspecto visual y al diseño de producción, tenemos una fotografía heredera de la primera temporada, pero que lleva su estética noventera a la enésima potencia, otorgando este aspecto incluso a conceptos posteriores como Peligro (encarnación antropomórfica de la Sala de Peligro creada por Joss Whedon y John Cassaday en Astonishing X-Men) o a los trajes mutantes diseñados por Frank Quitely en el comienzo de la etapa de los X-Men escrita por Grant Morrison.En lo relativo al reparto, y sin poner en duda el gran trabajo de los actores de doblaje en España, al haber consumido la serie en su versión original no puedo por menos que alabar la presencia que tienen la Pícara de Lenore Zann, Cal Dodd como Lobezno o Alison Sealy-Smith como Tormenta, entre muchos otros.Con un final que, si bien puede continuarse, resulta mucho más cerrado que el de la primera temporada, el futuro de esta serie es incierto pero, dado su éxito, muy probablemente continuará, construyendo de hecho su propia identidad sobre los cimientos de los cómics y de la serie original.Todo ello hace de X-Men ’97 un must imprescindible que no debéis dejar pasar.