La Corte Suprema avaló preliminarmente la orden de Trump para restringir el voto por correo, generando incertidumbre sobre el método usado por un tercio del país. Los críticos advierten que las nuevas reglas son imposibles de implementar a tiempo.Los estados enfrentan desafíos logísticos con boletas ya impresas y listas para envío. Expertos legales prevén que la batalla judicial podría impedir la aplicación de la orden en las elecciones de noviembre.