El Gobierno se lanza a poner orden en la avalancha de peticiones para instalar nuevos centros de datos, que desbordan con mucho las previsiones gubernamentales y del sector sobre el despliegue de nuevas instalaciones y que amenazan con colapsar aún más las redes eléctricas para enchufar proyectos tecnológicos, industriales y de vivienda. El Ejecutivo prepara un real decreto para imponer nuevas exigencias más estrictas en consumo de electricidad y de agua y en seguridad digital de los datos que manejan las instalaciones, con el objetivo de hacer una criba masiva y que sigan adelante sólo los mejores proyectos, los más sostenibles y los más seguros.Seguir leyendo....