Abelardo de la Espriella. Foto: PresidenciaEl presidente Abelardo de la Espriella confirmó desde Pereira que las familias cuyas viviendas fueron destruidas o declaradas inhabitables por el terremoto recibirán $1,05 millones mensuales durante tres meses, como parte de las medidas de atención y reconstrucción.El mandatario explicó que los primeros desembolsos comenzarán el 31 de agosto y que cada hogar beneficiario recibirá inicialmente $3,15 millones. En el caso de los propietarios de las viviendas afectadas, el apoyo podrá extenderse por tres meses adicionales.“Desde el próximo 31 de agosto comenzarán los desembolsos directos a las familias cuya vivienda haya sido destruida o esté inhabitable”, afirmó De la Espriella durante su visita a Pereira, donde presentó las medidas que implementará el Gobierno para avanzar en la reconstrucción de Risaralda.El presidente aclaró que los recursos serán entregados directamente a los beneficiarios registrados, sin intermediarios. Además, indicó que el Registro Único de Damnificados permanecerá abierto hasta el 4 de septiembre, fecha en la que se realizará el cierre definitivo.“Quiero ser muy claro: el dinero va a llegar directamente al beneficiario registrado. En este proceso no hay intermediarios, ni se acepta la intervención de nadie, ni de políticos ni de particulares”, sostuvo.Ayudas para viviendas afectadas y reconstrucciónDe la Espriella señaló que el apoyo económico estará dirigido a las familias cuya vivienda haya sido destruida o que, luego de una evaluación técnica, sea declarada inhabitable.Para los hogares cuyas viviendas presenten daños, pero continúen siendo habitables, el Gobierno entregará kits de materiales para adelantar las reparaciones necesarias.El mandatario indicó que ingenieros estructurales y otros especialistas continúan evaluando las edificaciones para determinar cuáles pueden seguir siendo habitadas, cuáles requieren intervenciones profundas y cuáles deberán ser reemplazadas.“Esto es con una estrategia y con técnicos que nos digan cómo proceder”, afirmó.Como parte de las medidas, el Gobierno también anunció 909 mejoramientos de vivienda, de los cuales 261 corresponden a Pereira, con cerca de $30.000 millones pendientes por ejecutar. Según el presidente, estos recursos ya están disponibles y la instrucción es acelerar su ejecución para convertirlos en soluciones para las familias afectadas.De acuerdo con las condiciones de cada vivienda y previa evaluación técnica, la administración también promoverá mecanismos de autorreparación y autoconstrucción asistida, bajo la supervisión de expertos.“Las reconstrucción tiene que avanzar rápido, pero no a ciegas. A toda velocidad, pero sin improvisación”, manifestó el presidente.Además, De la Espriella anunció que Pereira será el centro operativo regional de la reconstrucción, desde donde se coordinarán las acciones con la Gobernación de Risaralda, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), los alcaldes, el sector constructor, las aseguradoras, el sector financiero y el Fondo Milagro.El Gobierno también informó que ya se están entregando 191 toneladas de materiales de construcción, junto con maquinaria y equipos para comenzar las intervenciones en las primeras viviendas.El presidente también se refirió a la situación de las instituciones educativas de Pereira. De las 165 sedes educativas de la ciudad, las evaluaciones realizadas hasta ahora identificaron 13 en riesgo de colapso, 48 con restricciones de uso y 47 habitables.Ante este panorama, el Gobierno decidió que 8.000 estudiantes serán reubicados desde el próximo lunes en sedes alternas, mientras avanzan las evaluaciones, reparaciones y obras de reconstrucción.“No voy a permitir que se exponga a un solo niño entrando a un edificio que no ofrezca las garantías de seguridad adecuadas”, aseguró De la Espriella.De la Espriella también anunció que la Sociedad de Activos Especiales (SAE) revisará los 925 inmuebles que administra en Risaralda, 592 de ellos ubicados en Pereira, con el propósito de identificar aquellos que puedan ser habilitados como vivienda para las familias damnificadas.