La carrera de armamento entre Marruecos y Argelia ha dejado de responder únicamente al número de carros de combate, aviones o soldados. Rabat ha comprado sistemas occidentales e israelíes que pueden compartir datos y operar de forma coordinada. La calidad de esa integración sostiene ahora una afirmación tan tajante como discutible: las fuerzas marroquíes ya habrían adelantado a las argelinas.Marruecos ha acelerado sus adquisiciones y ha diversificado proveedores para reducir la dependencia de un solo país. Estados Unidos aporta la base de su aviación y buena parte del material terrestre; Israel, la defensa antiaérea y los sistemas no tripulados; Turquía, una parte creciente de los drones. Esa combinación ofrece capacidades modernas y compatibles con los ejércitos occidentales.La palabra «superior», sin embargo, exige cautela. Una fuerza armada también se mide por sus reservas, munición disponible, adiestramiento, mantenimiento, mando y capacidad para reemplazar pérdidas. Gran parte de esos datos permanece bajo secreto. Los inventarios conocidos permiten comparar tendencias, pero no dictar el resultado de una guerra.El salto que sí puede medirseSimon Wolfgang Fuchs, especialista en estudios islámicos de la Universidad Hebrea de Jerusalén, vinculó el ascenso marroquí con la cooperación abierta tras los Acuerdos de Abraham. «A través de las importaciones procedentes de Israel, Marruecos también ha modernizado mucho sus Fuerzas Armadas y ahora es claramente superior al Ejército argelino», declaró a Deutsche Welle. Su frase resume una tendencia comprobable, aunque Fuchs no aportó una comparación por ramas ni explicó qué indicador sustenta el veredicto general.El último balance de SIPRI favorece a Rabat en el flujo reciente de armamento. Entre 2021 y 2025, las importaciones marroquíes crecieron un 12%, mientras las argelinas cayeron un 78%. Marruecos ocupó el puesto 28 mundial y se convirtió en el mayor importador africano; Argelia quedó en el 33. Estados Unidos suministró el 60% del material recibido por Marruecos, Israel el 24% y Francia el 10%. Esas entregas incluyen la expansión de los drones con inteligencia artificial y de las defensas contra aparatos no tripulados.Los paquetes autorizados por Washington incluyen 25 F-16C/D Block 72, radares AESA, misiles aire-aire y helicópteros Apache, según la Agencia de Cooperación en Seguridad de la Defensa de Estados Unidos. Israel ha vendido sistemas de defensa antiaérea y drones, mientras Rabat intenta trasladar parte del ensamblaje a territorio nacional. La industria local empieza además a producir munición de 155 milímetros. El volumen real de las líneas y las reservas disponibles siguen sin conocerse, de modo que fabricar una primera serie no garantiza autonomía durante un conflicto largo.SIPRI mide entregas de grandes armas durante periodos de cinco años, no el arsenal acumulado ni su estado de conservación. La caída argelina puede responder en parte a ciclos de compra anteriores y a las dificultades de la industria rusa desde la guerra de Ucrania. Aun así, el cambio de proveedores beneficia ahora a Marruecos: Rabat recibe material estadounidense e israelí con mayor regularidad y entrena con fuerzas de Estados Unidos en maniobras como African Lion.El límite de la comparaciónArgelia conserva una ventaja presupuestaria abrumadora. El Instituto Internacional de Estudios Estratégicos calcula que dedicó 25.500 millones de dólares a defensa en 2025, frente a 7.510 millones de Marruecos. Para 2026 prevé 24.500 millones en Argelia y 7.870 millones en Marruecos. El gasto argelino afronta una presión fiscal mayor, pero todavía supera en más de tres veces al de su vecino.La diferencia también aparece en varias capacidades pesadas. Argelia mantiene una fuerza aérea basada en cazas Su-30 y, según el IISS, imágenes recientes parecen mostrar su primer Su-57. Ese aparato de quinta generación podría darle una ventaja en combate aéreo mientras Marruecos continúa sin acceso al F-35. El desarrollo de el Su-57 biplaza apunta además a misiones de coordinación de drones. En el mar, los seis submarinos argelinos carecen de equivalente marroquí.Rabat presenta sus mejores argumentos en drones armados, defensa antiaérea por capas, enlaces de datos y compatibilidad con Estados Unidos. Son campos decisivos en guerras recientes, donde localizar y atacar un blanco con rapidez puede compensar parte de la desventaja numérica. El aprendizaje de la defensa multidominio con IA apunta en esa dirección. Marruecos también ha empleado drones contra el Frente Polisario en el Sáhara Occidental, un territorio disputado, y ha obtenido experiencia operativa real. Ese uso no equivale a combatir contra una potencia regional con aviación, misiles y submarinos.La declaración de Fuchs acierta al identificar la velocidad de la modernización marroquí y el peso de Israel en ese proceso. Su conclusión general va más lejos de lo que permiten demostrar los datos abiertos. Marruecos puede haber tomado ventaja en sistemas no tripulados, defensa aérea conectada e integración occidental; Argelia conserva más dinero, aviación pesada y poder submarino. Hablar de superioridad total sigue siendo prematuro mientras se desconozcan la disponibilidad real, las reservas y la preparación de ambos ejércitos.