La economía, uno de los grandes argumentos que devolvieron a Donald Trump a la Casa Blanca, se está convirtiendo en uno de sus principales problemas políticos. El coste de vida sigue subiendo, la aprobación de su gestión económica ha caído 20 puntos desde el inicio del mandato y empiezan a escucharse críticas dentro del propio Partido Republicano, así como entre sus bases. A las puertas de las elecciones de medio mandato, algunas de las decisiones con las que Trump pretende abaratar los precios están provocando precisamente el efecto político contrario: inquietud entre sus votantes y resistencia entre dirigentes republicanos que se juegan su propio futuro en las urnas.Seguir leyendo....