Iba a pasar de largo de uno de los debates a priori triviales de este verano, la proliferación de los hoteles 'adults only', pero una amiga, justo ayer, me escribió muy indignada por la mirada asesina que un hombre en bici le había 'dedicado' a ella y a su bebé de 14 meses mientras paseaban por el paseo marítimo. Según esta madre de dos, su sentimiento no responde a una manía persecutoria, ha sido un gesto más de lo que considera un rechazo generalizado a los pequeños, entendidos éstos como un estorbo, una carga, un fastidio. 'Niñofobia', resumió ella aún con la rabia contenida por cuestionar su maternidad. Porque ese 'odio' predispone además a cierta animadversión a quienes han decidido... Ver Más