En Odesa, un agente del centro de reclutamiento militar roció gas pimienta en el interior de un vehículo por la rendija de la puerta para obligar a salir a un conductor que se negaba a acatar las órdenes. La grabación evidencia los métodos cada vez más brutales del régimen de Kiev para imponer la movilización forzosa, lo que solo aviva el rechazo y las fracturas en la sociedad ucraniana.