¿Dejarías que una máquina te clavase la aguja? Aprueban el primer robot que saca sangre con más eficacia que los humanos

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Que te saquen sangre no suele estar entre las experiencias favoritas de nadie. Encontrar la vena, colocar la aguja y llenar varios tubos es una tarea que normalmente dejamos en manos de un profesional, pero en Estados Unidos ya han dado luz verde a una máquina capaz de hacer prácticamente todo el proceso por sí sola.Se llama Aletta y acaba de recibir la autorización de la FDA, convirtiéndose así en el primer robot independiente de este tipo autorizado en el país. Está pensado para adultos y puede localizar una vena, colocar el torniquete, introducir la aguja, cambiar los tubos de extracción y terminar colocando una tirita, todo sin que una persona tenga que intervenir físicamente.El robot busca la vena y decide si puede hacer el pinchazo Antes de empezar, Aletta le indica al paciente cómo colocar correctamente el brazo. Después utiliza luz infrarroja y ultrasonidos para localizar una vena adecuada y asegurarse de que no está confundiendo una vena con una arteria. Si no encuentra un punto seguro, simplemente no realiza el pinchazo.Una vez localizada la vena, el sistema prepara la piel, coloca el torniquete e introduce la aguja. También se encarga de retirar y desechar esa aguja, cambiar los tubos necesarios y colocar el apósito al terminar. Es un nivel de autonomía que recuerda a otros avances recientes, como los robots cirujanos que ya pueden utilizarse a distancia en la Unión Europea.Los resultados son, al menos en teoría, muy llamativos. La FDA asegura que las pruebas mostraron tasas de extracción correcta comparables o superiores a las obtenidas por profesionales formados cuando el robot encontraba una vena y realizaba el intento. En uno de los informes publicados, Aletta consiguió acercar el primer pinchazo en el 94,5% de los casos.No funciona completamente solo: un profesional debe vigilarloA pesar de lo que han informado los estudios, la autorización no permite instalar uno de estos robots y dejar que atienda pacientes sin nadie alrededor. Un profesional formado en extracción de sangre debe iniciar el procedimiento, supervisarlo y comprobar después que los tubos se han llenado correctamente.La ventaja es que una misma persona puede controlar hasta tres de estas máquinas al mismo tiempo. La FDA cree que esto podría ayudar a aliviar la falta de profesionales especializados en extracción de sangre que existe actualmente en Estados Unidos.También hay medidas pensadas para esos momentos en los que alguien se pone nervioso o mueve el brazo. Si el paciente se desplaza demasiado durante la extracción, la aguja se desacopla automáticamente y el procedimiento se detiene. Otros sensores pueden parar el robot si detectan una situación que no consideran segura.La robótica está entrando así en tareas cada vez más cotidianas. Ya existen compañías que ofrecen robots humanoides para limpiar una casa por 25 euros la hora, pero dejar que una máquina te clave una aguja probablemente exija un nivel de confianza bastante mayor.La autorización es solo el primer paso, por lo que todavía puede pasar un buen tiempo antes de que Aletta empiece a ser habitual en centros médicos estadounidenses.