El general español Zacarías Hernández: «Drones, guerra electrónica e inteligencia artificial han hecho el campo de batalla transparente y letal»

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El siglo XXI es testigo de una serie de evoluciones llamadas a cambiar el paradigma en cuantos ámbitos engloban. La tecnología no se concibe únicamente como aquello que sirve para obtener máquinas industriales y dispositivos electrónicos más capaces, sino que ya desde la Revolución Industrial establece una relación directa con las capacidades militares que se acentúa con cada salto evolutivo.Su incursión en el terreno castrense implica una atención por parte de quienes tienen voz de mando que define cuál debe ser el camino a seguir. Así sucede con el General de Brigada del Ejército de Tierra y Doctor en Derecho Internacional Zacarías Hernández Calvo, quien ha alertado sobre cómo la combinación de drones, inteligencia artificial y guerra electrónica ha transformado por completo el diseño de las operaciones militares en Ucrania, acabando con el factor sorpresa clásico al hacer «el campo de batalla transparente y letal».Los enfrentamientos bélicos y su adaptación a la evolución tecnológica Lo drones tienen mucho peso en la guerra de UcraniaUna modificación sustancial de consecuencias y alcance que requiere una pronta adaptación por parte de los actores implicados. De hecho, el general Hernández apunta que el conflicto, que todavía permanece abierto y en una fase de elevada hostilidad entre Rusia y Ucrania, se ha convertido en un campo de pruebas de cara a lo que pueden ser los enfrentamientos bélicos en el futuro: «Estos conflictos nos muestran cómo se pueden desarrollar y utilizar nuevas capacidades. Es en ellos donde se pueden empezar a vislumbrar los futuros desarrollos, tanto militares como políticos».El alto mando del Ejército de Tierra expresó su opinión al respecto en un escrito publicado el pasado 24 de abril, en el que desgrana los cambios tácticos y de enfoque que han supuesto los nuevos sistemas inteligentes y las plataformas autónomas, que han mostrado su potencial en primera instancia tanto en la guerra de Ucrania como en la de Gaza. Desde su punto de vista, la integración masiva de tecnología comercial y militar de bajo coste altera las reglas de la contienda actual y obliga a replantear la movilidad y protección de las tropas.La agilidad a la hora de plantear respuestas y amoldar los sistemas militares actuales a esas nuevas herramientas que ofrecen los avances tecnológicos resulta crucial. Pocos pueden imaginar un campo de batalla sin drones, sin sistemas algorítmicos como los que desarrollan y ofrecen compañías como Palantir y sin intervención de expertos en línea a la hora de afrontar una campaña militar.Reducción de costes y sometimiento por saturaciónUn nuevo ámbito que, como señala el propio general Zacarías Hernández, resta potencial de ocultación a elementos actuales y permite a quien cuenta con este tipo de sistemas obtener información en tiempo real que usar en su favor y con una ventaja adicional: la demanda económica es menor que la que requieren los sistemas para hacerles frente.El procesamiento de datos mediante inteligencia artificial y la integración de la guerra electrónica permiten ataques de una alta precisión destructiva sin necesidad de grandes inversiones económicas y traslada la presión a quien debe defenderse de dicha ofensiva: «La clave no reside únicamente en la sofisticación tecnológica, sino también en la economía de la cantidad: drones baratos que obligan a Ucrania a emplear interceptores mucho más costosos, lo que genera un desequilibrio estratégico que favorece a Rusia en una guerra de desgaste».Por tanto, para el general Hernández la clave reside en que la doctrina militar aprenda a operar en un entorno saturado de información y amenazas constantes, donde la adaptación continua es la única garantía de supervivencia: «Innovar ya no es una opción, sino una cuestión de supervivencia estratégica», destacaba en su reflexión final.