En principio y en términos generales es una buena noticia que el Gobierno haya entendido, a raíz de la invasión de Ceuta , la necesidad de reformar la ley de Extranjería. Es el momento para aplicar en España las nuevas directrices comunitarias mediante un acuerdo bipartidista que evite futuros bandazos en caso de cambio de mayorías. El problema consiste en que tanto el PSOE como el PP viven bajo la presión de sus alianzas respectivas con fuerzas radicales que tiran de ellos en direcciones distintas e imposibilitan consensos transversales con las elecciones a unos meses vista. Cualquier concesión de un partido a otro sería interpretada como síntoma de debilidad política en una materia de alta sensibilidad social que ofrece severas... Ver Más