Renunciar a los avances tecnológicos no es una opción para ningún sector productivo. Sea de un modo u otro, cualquier profesional, con independencia de su ámbito, puede valerse de esas nuevas oportunidades, ya que el valor de la tecnología radica en automatizar lo operativo para liberar tiempo para lo estratégico y la toma de decisiones de alto impacto.Así lo ve Juan Roig, presidente de Mercadona, quien no rehúye de aplicar en los procesos internos de su cadena de supermercados cuanto tiene que ver con novedades y opciones capaces de agilizar el trabajo y la gestión diaria, algo que habrían hecho incluso nuestras tatarabuelas, como él mismo señaló. Las herramientas evolucionan y el valor profesional actual está en la capacidad de adaptación y aprendizaje continuo frente a esos avances, si bien no resulta imprescindible integrarlos en cada área.En el ámbito de la tecnología actual, hablar de avances supone mirar hacia la inteligencia artificial. Un campo que el empresario reconoce que ya forma parte del flujo de trabajo de su compañía en áreas determinadas, si bien existen todavía cuestiones y secciones internas que tienen un margen de trabajo que se debe priorizar antes de apostar por automatizar gestiones y delegar en agentes algorítmicos.Inteligencia artificial sí, pero no de modo prioritario Mercadona tiene app propia para iOS y AndroidRoig, de 76 años, expuso durante la presentación de resultados del ejercicio 2024 cuáles son los puntos hacia los que mira la cadena de cara a implementar la inteligencia artificial. La comparecencia del directivo se produjo en marzo de 2025, momento en que los sistemas inteligentes tenían ya cierto protagonismo en algunas acciones de la cadena, pero todavía lejos de lo que cabría esperar de un negocio de su volumen.Sin restar valor a cuanto puede aportar la inteligencia artificial, Roig sí quiso establecer cierta cautela con respecto a todo ese potencial que se apunta para ella. En su intervención, destacó que la IA juega un papel en determinados sistemas de facturación, así como sirve de recurso en otras responsabilidades, si bien las prioridades de Mercadona van todavía por otra línea: «Ya hacemos facturación por IA y algunos procesos para ser más eficientes, pero tenemos mucho trabajo por hacer en mejorar nuestros frescos y en otras áreas más necesarias», reconoció ante los asistentes.Crecimiento de modelo de negocio sin IADe igual modo, Roig recordó otras grandes promesas tecnológicas como el metaverso impulsado por Mark Zuckerberg, CEO de Meta, y su caída en el olvido: «Antes hablábamos del metaverso y ahora ya ni nos acordamos de él. La verdad es que la IA es una nueva tecnología pero de momento no vamos a adentrarnos por ese camino». Con ello, puso de manifiesto que no todo avance tecnológico que levanta expectación es capaz de cumplir con las promesas que el universo tecnológico se apresura a hacer.En el caso de Mercadona, su presidente Juan Roig tiene claro que la tecnología es una aliada que permite a la cadena operar del modo en que lo hace, con más de 1.600 tiendas en España y 40 en Portugal. No obstante, el modelo que ha convertido a la compañía en un referente, con su idea de «siempre precios bajos», su eficiente gestión en la cadena de suministro y el enfoque en la satisfacción de las necesidades del consumidor no han necesitado, hasta el momento, de ningún empuje extra llegado de las entrañas de un centro de computación.