La Universidad Brown descubre por qué las pupilas se dilatan con la sorpresa: el cerebro activa un reinicio que mejora el aprendizaje

Wait 5 sec.

Al estar dentro de la inmensidad de la oscuridad, es completamente normal que las pupilas de nuestros ojos se dilaten con facilidad. Entra más luz para que podamos ver y eso es propio de un mecanismo de defensa de nuestro organismo, un reflejo. Pasa totalmente lo opuesto cuando estamos llenos de luz en un ambiente externo. Lo que es curioso es este estudio que se propone descubrir cuándo puede ocurrir sin que tenga que ver la luz y la oscuridad.Los investigadores de la Universidad Brown descubrieron la relación entre un factor humano como es la sorpresa y el tamaño de las pupilas. Existe evidencia de que tener las pupilas dilatadas y una respuesta de excitación más amplia tendría un papel importante para reaccionar ante cualquier evento inesperado. Nuestro cerebro entra en una actualización cuando nos toman por sorpresa; la dilatación de las pupilas lo respaldaEl coautor del estudio, el profesor Matt Nassar, indica que este es uno de los signos más visibles y manifestaciones del cerebro cuando alguien decide sorprendernos con una noticia o algo que lo provoque. La dilatación como tal es un aumento repentino del estado de alerta; sus hallazgos respaldan la idea de que este suceso tan pronto está cumpliendo con una función útil en el cerebro. Es como si pudiéramos afrontar el mundo que está cambiando rápidamente de un contexto a otro.El hecho de estudiar lo que le ocurre a nuestra pupila es una situación más compleja que va más allá de los casos conocidos, como la iluminación externa de la que comenzamos a hablar en este artículo. Las pupilas pueden dilatarse en respuesta a varias situaciones: un esfuerzo cognitivo, físico o una excitación emocional, incluso como reacción a algunos medicamentos.  Un efecto humano como sorprenderse podría provocar pupilas dilatadasEsto es lo que pasa cuando se provoca el efecto sorpresa en el estudioPueden variar en el tamaño y pueden ir acorde a la respiración; pueden expandirse al exhalar y contraerse al momento de inhalar. Respecto al estudio dedicado a la sorpresa, están determinadas por un grupo de neuronas en el tronco encefálico del cerebro, algo conocido como locus coeruleus. Se activa por un suceso inesperado y muestra una mayor actividad que está correlacionada con el cambio del tamaño de las pupilas, además de algunas ondas cerebrales detectables mediante el estudio de electroencefalografía (EEG). Se reclutaron a 63 adultos para el estudio, sanos, donde hicieron predicciones sobre estímulos de color en una pantalla. Se les pidió recordar los colores y se les mostraba una serie de parches. Luego, debían predecir qué colores aparecían en la siguiente imagen con base en los patrones anteriores. Se recopilaron los datos, incluyendo los cambios en el diámetro de la pupila y del estudio EEG. Cuando se mostraban colores sorprendentes, ahí se registraba el acontecimiento con un aumento en las ondas cerebrales relacionadas con la excitación transitoria y el sistema locus coeruleus. El estudio publicado en Nature Human Behaviour indica que quienes lo experimentaron se beneficiaron teniendo ajustes de aprendizaje apropiados en la condición y una reducción del sesgo perceptivo.