Mil millones de dólares (855 millones de euros al tipo de cambio) fueron suficientes para contar con el éxito de la ronda de financiación Serie C por parte de Castelion, una empresa emergente de Estados Unidos que se enfoca en la defensa de vanguardia a través de tecnología. Su próxima meta es fabricar su primer misil de ataque hipersónico y producirlo de manera masiva. El valor de la marca alcanza prácticamente los 13.000 millones de dólares; parte de esto también se debe a la ganancia de contratos militares con el Pentágono que se valoran en unos 500 millones de dólares. El Blackbeard, nombre del misil, surgió de cero hasta este momento cumbre en menos de cuatro años y planea lanzarse en el 2027. Es una muestra de lo que se puede hacer con capital privado y apoyo gubernamentalEs lo declarado por Bryon Hargis, cofundador y director ejecutivo de Castelion, de acuerdo con el comunicado de prensa de la marca. Es una disuasión que depende de sistemas de armas altamente capaces que los mismos adversarios temen producir, sobre todo por las cantidades que no pueden ni siquiera imaginarse y también en un precio que los contribuyentes puedan pagar. Es una sinergia que beneficia a ambas partes, una empresa que está ayudando a un desafío de seguridad nacional aportando más velocidad, agilidad y capacidad de fabricación. Todd Combs, encargado de codirigir la ronda de financiación y parte del grupo de inversión de JPMorgan Chase, de la Iniciativa de Seguridad y Resiliencia, ha declarado lo anterior, alentando a Castelion a ir por más proyectos de este tipo. Misiles de CastelionEl respaldo a dicha empresa viene de tiempo atrás. Katherine Boyle, socia que codirige la iniciativa con la firma Andreessen Horowitz, recuerda cuando eran un equipo pequeño que ya tenía buena ambición respecto a lo que el departamento de guerra necesitaba de manera rápida y a su vez más barato de lo que podía creerse. De desarrollar inicialmente algunos proyectos, están a un nivel alto que llega a pruebas de vuelo, integración operativa y ahora la construcción de una capacidad de producción a alta velocidad con el misil hipersónico. El Blackbeard es el primero diseñado desde un inicio para una producción industrial, un costo unitario comercial y una iteración continua de pruebas de vuelo, según lo señalado por sus creadores.