Hennessey Blackbird: la belleza analógica inspirada en la era espacial

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Hennessey Special Vehicles ha presentado su tercer hiperdeportivo, el Blackbird, un modelo diseñado para priorizar la emoción y las sensaciones al volante por encima de las simples cifras de aceleración. Con una producción limitada a 71 unidades y un precio de salida de 2,5 millones de dólares, el vehículo rinde un homenaje estético y funcional al legendario avión de reconocimiento Lockheed SR-71 Blackbird. En sus líneas y proporciones, el vehículo incorpora una marcada línea de cintura (chine line) lateral que replica el encuentro afilado de la chapa superior e inferior del SR-71, aportando tensión visual a la carrocería de fibra de carbono. Su aerodinámica activa incluye guiños históricos a través de estabilizadores verticales traseros activos que se despliegan automáticamente a 71 mph (114 km/h) y se posicionan a +/- 71 grados, haciendo una referencia directa a la denominación del avión supersónico. En cuanto a sus detalles aeronáuticos y de competición, destaca un escape cuádruple en disposición romboidal inspirado en el avión experimental Bell X-1, la primera aeronave en superar la barrera del sonido en 1947. Este remate se complementa con pontones laterales de estilo Fórmula 1 y aletines aerodinámicos derivados de la categoría LMP1. Para completar el conjunto exterior, las superficies acristaladas equipan el techo opcional Sky Glass, con una forma asimétrica que evoca la cúpula del SR-71, y puertas con apertura de tipo ala de gaviota. Bajo la filosofía de cero pantallas, la consola carece por completo de monitores digitales o botones en el volante para evitar distracciones y garantizar un diseño atemporal, gestionando la conectividad a través del smartphone del conductor mediante un soporte dedicado. La instrumentación clásica sitúa como elemento central un tacómetro analógico de gran tamaño, acompañado por una llave de contacto física y un compás magnético de aviación en el salpicadero. El interior incorpora también cuidados detalles temáticos, como la zona central del salpicadero con una representación esculpida del SR-71 en piel, acompañada de rieles que simulan la estela de fuego de sus postquemadores. Todo ello bajo un claro enfoque Touring, ya que a diferencia de su hermano enfocado a circuitos, el Venom F5, el Blackbird ofrece mayor espacio interior, zona para equipaje con capacidad para dos maletas de mano en el maletero delantero más huecos traseros, y cuatro posavasos. El conjunto estético viste una arquitectura con chasis de carbono y un motor V8 atmosférico de 6.2 litros desarrollado junto a Ilmor, capaz de rendir entre 800 y 850 CV y superar las 9.000 rpm, todo gestionado mediante una caja de cambios manual de seis velocidades con la rejilla expuesta.