La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos ha citado a cuatro de los mayores bancos del mundo para que entreguen información sobre sus préstamos al fondo de cobertura Situational Awareness. Las citaciones llegaron a Goldman Sachs, JPMorgan Chase, Citigroup y Bank of America. Lo desvelan Rob Copeland y Matthew Goldstein para The New York Times, confirmado después por CNBC.La SEC quiere saber dos cosas: cuándo ejecutó el fondo sus operaciones y qué comunicó a los prestamistas sobre el dinero que pedía prestado. También ordenó a los bancos que preserven toda la información que tienen sobre la firma con sede en San Francisco.Un portavoz de Situational Awareness respondió con la frase disponible: «Es de esperar que los reguladores examinen de cerca cualquier fondo de alto perfil, con rendimientos significativos o caídas dramáticas. Somos un negocio altamente regulado y cooperaremos plenamente con cualquier solicitud regulatoria.» La SEC no acusa a nadie de nada. Una investigación no implica una infracción, y muchas terminan sin acción regulatoria.¿Qué pasó exactamente con Situational Awareness?El fondo apuntaba largo en la cadena de suministro de IA y corto en las empresas de software tradicional que esperaba que la IA desplazara. En julio, los valores de IA cayeron y los nombres de software clásico subieron. Ambos lados del libro se movieron en contra al mismo tiempo.Las cifras no cierran con exactitud entre fuentes. El New York Times sitúa el pico del fondo en más de 30.000 millones de dólares, con decenas de miles de millones prestados encima. CNBC y el Wall Street Journal dicen 45.000 millones. Sobre el leverage: el Journal reporta una relación de 3 dólares prestados por cada dólar de capital propio; CNBC dice que el apalancamiento llegó al 400%. El fondo cayó a unos 10.000 millones en julio y perdió el 67% en ese mes.Cuando llegaron las llamadas de margen, Citadel compró las posiciones en mercados públicos a un descuento estimado en torno al 10%. Ken Griffin informó después a sus inversores de que Citadel había liquidado aproximadamente el 80% del riesgo que asumió en esa operación. SK Hynix y CoreWeave, dos de las posiciones, se han recuperado desde entonces.Jane Street, los Collison y la magnitud del dañoJane Street perdió alrededor de 15.000 millones de dólares en julio, la peor pérdida mensual en la historia de la firma de trading. Era inversora en el fondo. Lo mismo los hermanos Patrick y John Collison, fundadores de Stripe. Jane Street rara vez aloca capital a gestores externos; lo hizo aquí.Leopold Aschenbrenner fundó el fondo hace dos años, a los 22 años, poco después de que OpenAI le despidiera. No tenía experiencia previa en inversiones. El fondo operaba con ocho empleados en total, cuatro de ellos profesionales de inversión, cuando gestionaba decenas de miles de millones de dólares prestados. Esa proporcionalidad es la que un regulador mira cuando los archivos de auditoría llegan a su escritorio.Durante la liquidación forzada, Aschenbrenner retuvo una posición en Anthropic valorada en 3.500 millones de dólares y descartó venderla, priorizando la venta de la cartera pública. Esa decisión mejora con el tiempo: Anthropic se encamina hacia una salida a bolsa que podría valorarla cerca de los dos billones de dólares. El análisis del modelo de inversión dual de los VCs que apostaron simultáneamente por OpenAI y Anthropic documenta exactamente el tipo de concentración de riesgo que Situational Awareness llevó a sus límites. Y el contrato de Anthropic con Volta de 10.000 millones de dólares para compute en Noruega refuerza la narrativa de que la apuesta por Anthropic tiene lógica estratégica más allá del escándalo.¿Qué pregunta en realidad la SEC?Las citaciones cubren el timing de las operaciones y las comunicaciones con los prestamistas. Eso es estándar cuando un fondo muy apalancado explota. La SEC no acusa a nadie; investiga si hubo conducta indebida —insider trading, manipulación, fraude en comunicaciones con prestamistas— en un período de pérdidas sin precedente.Lo que hace este caso particular es lo que no está en las citaciones: no hay referencias a Anthropic. Aschenbrenner se casó con Avital Balwit —jefa de gabinete del CEO de Anthropic, Dario Amodei— dos días después del colapso. Amodei asistió a la boda. Mantener una posición de 3.500 millones en una compañía cuya cúpula asistió a tu boda no constituye ningún delito. Pero la pregunta de qué preguntan los reguladores y qué no preguntan no es irrelevante.La infraestructura de centros de datos de IA y su impacto económico en los mercados financieros americanos es exactamente el tipo de apuesta de infraestructura en la que Situational Awareness concentraba sus posiciones largas. Cuando todos esos activos se mueven juntos —y en julio se movieron todos en la dirección equivocada— el leverage convierte una corrección en una llamada de margen.La pregunta que la SEC plantea a cuatro bancos es la que todos los supervisores de activos financiados con deuda tendrán que responder tarde o temprano: quién prestó el dinero, en qué condiciones, y qué pasa cuando el colateral es renta variable de IA que se mueve en bloque y correlacionada. Broadcom ha buscado más de 60.000 millones en deuda para financiar chips para Anthropic. Los operadores europeos financian centros de datos de la misma forma. El riesgo sistémico que la SEC examina en este fondo no es solo el fondo.Hemos comprobado en coberturas de ciclos anteriores —las SPACs de 2021, el colapso de las cripto en 2022— que los reguladores financieros actúan siempre después del daño. Situational Awareness ya explotó. Jane Street perdió 15.000 millones en julio. Los bancos ya saben que la SEC viene. La pregunta relevante ahora no es si hubo irregularidades en este fondo sino si el marco regulatorio financiero actual es capaz de detectar a priori un fondo de ocho empleados gestionando 45.000 millones prestados sobre activos de IA que se mueven correlacionados. En nuestra experiencia cubriendo mercados financieros tecnológicos desde la burbuja de las dot-com, la respuesta a esa pregunta es siempre la misma: el regulador tiene los instrumentos pero carece de la velocidad para usarlos antes del daño. La respuesta obvia sugiere que la investigación de Alabama sobre OpenAI y la de la SEC sobre Situational Awareness forman parte del mismo mapa de riesgos que nadie había dibujado antes de que los dos expedientes se abrieran en el mismo mes de agosto. Que lo hayan hecho simultáneamente —uno sobre el sistema financiero y otro sobre el modelo de IA— puede ser coincidencia del calendario regulatorio, o puede ser la señal de que el perímetro de supervisión sobre la infraestructura de IA en Estados Unidos se está cerrando. Los próximos seis meses dirán cuál de las dos lecturas es la correcta.La noticia La SEC investiga quién prestó el dinero al fondo de IA que casi se lleva por delante a Jane Street fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.