4 de agosto de 1963. Es la fecha en la que un alpinista alemán estuvo a punto de perder la vida, cuando al trepar por una ladera del glaciar Sulztalferner quedó colgando en una grieta sujetado a pulso por los compañeros a los que se había encordado. Lanzó su mochila al vacío y consiguió trepar y conservar la vida. Un recuerdo imborrable que volvería a su memoria más de 63 años después. La subida al glaciar austriaco Sulztalferner, a unos 2.900 metros de altura, no está al alcance de un iniciado. Son campos de hielo y muros escarpados donde cada paso cuenta para la supervivencia. La experiencia en alta montaña y el conocimiento del terreno son vitales bajo condiciones climáticas... Ver Más