Vestirse de blanco suele ser uno de los consejos más repetidos cuando aprieta el calor, pues los colores claros reflejan mejor la luz del sol. Un grupo de investigadores chinos y australianos quiere demostrar que no siempre tiene que ser así: han creado un tejido morado capaz de mantenerse mucho más fresco incluso bajo la luz directa.El material refleja cerca del 88% de la radiación solar y, en las pruebas, consiguió mantener una piel simulada hasta 8 ºC más fría que si estuviera completamente descubierta. Además, es ligero, flexible y deja pasar el vapor del sudor y repele el agua, características que lo acercan bastante más a una prueba real que a una simple prueba de laboratorio.Un tejido morado que refleja casi tanta luz como uno blancoEl color era precisamente uno de los mayores obstáculos, pues los tejidos blancos funcionan bien para mantenernos frescos porque reflejan gran parte de la energía del Sol. Los oscuros y de colores, en cambio, suelen absorber más y calentarse con mayor facilidad.Para evitarlo, los investigadores fabricaron unas fibras microscópicas que combinan un material morado con pequeñas partículas de óxido de zinc. El resultado mantiene el aspecto de un tejido de color, pero refleja de media el 87,6% de la radiación solar y, al mismo tiempo, libera con mucha facilidad el calor acumulado.Al probarlo al aire libre, estuvo hasta 6,2 ºC más frío que un algodón morado convencional y 4,2 ºC por debajo de un algodón blanco comercial. Sobre una superficie que imitaba la piel, la diferencia llegó a 8 ºC frente a dejarla sin cubrir.Es otro ejemplo de cómo pequeños cambios en los materiales pueden producir resultados extremos. Ya hemos visto incluso un metal capaz de conservar su resistencia entre –196 ºC y 600 ºC, y aquí el objetivo es bastante más cotidiano: evitar que nuestra ropa acumule tanto calor.Aguanta lavados, agua y una exposición prolongada al solLa utilidad de un tejido así dependería también de que no pierda sus propiedades a las pocas semanas. En las pruebas, mantuvo una capacidad de enfriamiento después de 50 ciclos de lavado y mostró una elevada resistencia al agua.Como si eso fuera poco, también soportó pruebas intensivas de radiación ultravioleta equivalentes a unos 108 días de exposición exterior sin perder de forma importante sus propiedades ópticas.Por ahora sigue siendo un material experimental y no hay fecha para verlo convertido en camisetas o ropa deportiva. Los investigadores creen, eso sí, que la misma técnica podría adaptarse a otros colores, abriendo la puerta a prendas capaces de refrescar sin obligarnos a vestir siempre de blanco cuando llega el verano.