La incertidumbre que azota con fuerza a la deuda pública estas semanas también pone a prueba a quienes financian a los Estados. Las crecientes dudas sobre las cuentas públicas de París en las últimas semanas han alimentado una ola de ventas que podría pasar factura al capital de la banca europea, aunque de manera limitada, según concluye un informe de Goldman Sachs. Seguir leyendo....