Las capacidades de los hongos continúan siendo objeto de estudio por parte de la comunidad científica. Ya sea con fines médicos o incluso como elementos que actúen como si de chips semiconductores se tratase, el reino fungi ofrece un campo de trabajo que, además, no para de crecer y de ofrecer nuevos elementos de investigación a los expertos.Son muchas las expediciones que cada año se adentran en zonas recónditas y bosques cuya orografía y vegetación supone todo un desafío a la hora de estudiar este tipo de sistemas vivos. Pero, cuando una iniciativa tiene éxito, puede dar incluso con una especie nueva capaz de revelar información que la relaciona con un periodo histórico que sucedió 65 millones de años atrás.Es el caso de la iniciativa promovida por el Instituto de Botánica de Kunming, en China. Su idea era la de estudiar el ecosistema de la selva tropical próxima a la región de Nanganb. Allí, en un entorno en el que abundan los bosques templados de coníferas, en la provincia de Yunnan, han descubierto un hongo cuyo tamaño y peso ha sorprendido a los responsables del estudio, quienes lo han bautizado con el apelativo de Dianjunus rex y que han publicado las conclusiones de su investigación en el medio especializado Frontiers in Fungal Biology.Los bosques de Yunnan albergan un hongo de medio metro de alturaCon estructuras de hasta 50 centímetros de altura y cerca de 2,2 kilogramos de peso, el «D-rex», como se refiere el equipo investigador al organismo, produce las estructuras reproductoras más grandes conocidas hasta la fecha dentro de su grupo taxonómico.Un aspecto que le confiere la capacidad de desarrollarse mejor en zonas cuya masa vegetal a ras de suelo complica la distribución de esporas. En el caso de esta nueva especie descubierta, su altura y tamaño juegan en favor de dicha dispersión, tal como destaca en el estudio el doctor Indunil C. Senanayake, autor principal:: «Un cuerpo fructífero que se eleva por encima de la vegetación y los escombros circundantes podría tener una mejor dispersión de esporas por el viento en bosques densos. Sin embargo, una estructura tan grande requiere una inversión energética considerable, lo que sugiere que esta estrategia probablemente evolucionó solo donde los beneficios ecológicos superaban los costos»Dr. Indunil C. Senanayake, Instituto de Botánica de Kunming (China) Genoma inédito y nueva familia para el reino fungiTras recolectar muestras en los bosques de Yunnan, el equipo investigador trasladó el análisis al laboratorio. Allí, mediante la secuenciación completa de su genoma y un minucioso examen morfológico, los científicos constataron que no solo se trataba de una nueva especie y género, sino que sus características justificaban la creación de una familia clasificatoria inédita hasta la fecha: Dianjunaceae.El propio doctor Senanayake destacaba el potencial de encontrar nuevas especies que se oculta en el reino fungi y en las regiones de gran vegetación del país asiático: «Este descubrimiento demuestra la enorme biodiversidad de hongos que aún queda por descubrir en los bosques del este de Asia»Para acotar el origen de esta nueva especie, el equipo recurrió a un análisis de reloj molecular que comparó el ADN del Dianjunus rex con el de cientos de hongos de edades conocidas. Los resultados sugieren que esta nueva familia surgió hace aproximadamente 65 millones de años, coincidiendo de forma muy ajustada con el millón de años posterior a la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno.El tamaño de este nuevo hongo descubierto, en comparación con el de sus parientes más cercanos, y su localización en las proximidades del antiguo reino de Dian han servido de base para una denominación que consagra su excepcionalidad dentro del reino fungi, unos detalles orgánicos que le han otorgado el honor de erigirse como una de las sorpresas más extraordinarias de su ecosistema.