¿Por qué un grupo de obispos de EE.UU. rezó con Trump en la Casa Blanca?

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La oración de ocho obispos y arzobispos católicos, entre ellos el Arzobispo de Denver, por el presidente Donald Trump en la Oficina Oval este jueves desató críticas por realizarse a menos de dos semanas de las elecciones legislativas. Ante la polémica, la Arquidiócesis de Denver explicó que rezar por quienes gobiernan es una tradición de la Iglesia Católica que no implica apoyar a ningún candidato ni partido político.El encuentro generó controversia por su cercanía con las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre, en las que los demócratas esperan ganar el control de la Cámara de Representantes, mientras el Senado sigue en disputa, según los sondeos.¿Por qué rezaron?La Arquidiócesis de Denver, con el Arzobispo James R. Golka a la cabeza, uno de los que participó en el evento, respondió con un comunicado argumentando la tradición de la Iglesia Católica de rezar por las personas que ocupan puestos de gobierno.“Orar por quienes ocupan cargos públicos es una práctica de larga tradición en la Iglesia Católica, con raíces en la exhortación de san Pablo a orar por todos los que ejercen autoridad (1 Tim 2, 1-2)”, señaló el comunicado de la arquidiócesis.Agregó que “esto no significa apoyar a ningún candidato ni a ningún partido político en particular”.“Invitamos a los fieles a rezar por nuestra nación y por sus líderes, confiando en la misericordia y la guía de Cristo”, sostuvo.El numeral 1900del Catecismo de la Iglesia Católica recuerda que “la más antigua oración de la Iglesia por la autoridad política tiene como autor a san Clemente Romano”, quien pedía que a las autoridades, Dios les conceda “la salud, la paz, la concordia, la estabilidad, para que ejerzan sin tropiezo la soberanía que tú les has entregado”.El numeral 2240 del Catecismo señala asimismo que San Pablo exhorta “a ofrecer oraciones y acciones de gracias por los reyes y por todos los que ejercen la autoridad, ‘para que podamos vivir una vida tranquila y apacible con toda piedad y dignidad’”.Por su parte, la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés) aclaró que no organizó el encuentro ni está afiliada a él, en medio de tensiones con el gobierno por la política migratoria y las críticas del presidente Trump al Papa León XIV.“Esto no fue algo organizado por la USCCB. No tiene ninguna relación con la Conferencia”, afirmó Chieko Noguchi, portavoz del episcopado estadounidense.El presidente de la USCCB, el Arzobispo Paul Coakley, había pedido el 14 de octubre a los católicos poner “la fe antes que la política”.“La contribución de la Iglesia a la vida pública de un país no es un programa político o partidista; más bien refleja nuestro compromiso con la dignidad de cada persona, creada a imagen y semejanza de Dios”.La Casa Blanca defendió el encuentro y su Oficina de Fe lo describió como parte de su diálogo permanente con líderes religiosos, en el que se trataron temas como la libertad religiosa, el derecho a elegir colegios para los hijos, las visas religiosas y las políticas de defensa de la vida.En declaraciones a Owen Jensen, corresponsal de EWTN News en la Casa Blanca, el presidente Trump describió el encuentro como “una reunión muy buena”.“Por fin tuve en mi oficina un grupo agradable de personas: los representantes católicos, los obispos y otros. Fue una gran reunión. Bueno, rezaron. Rezaron, sobre todo. Realmente fue una reunión muy agradable. Son excelentes. Eran grandes personas”, afirmó Trump.TweetPor su parte, Golka agradeció a Dios “por el regalo de nuestra hermosa nación” e invocó al Espíritu Santo para que “que rodee a nuestro país para protegernos de cualquier influencia del mal”.Además expresó la esperanza de que el encuentro fomente el “diálogo sobre la santidad de la vida, desde la concepción hasta la muerte natural, y sobre la dignidad que Dios ha dado a toda persona”.