A tan solo unos meses de las elecciones presidenciales, Emmanuel Macron afronta en su último tramo del mandato una de las crisis económicas y sociales más preocupantes de la historia reciente del país. Aquel joven de 39 años llegó al Palacio del Elíseo con la promesa de modernizar Francia. Su edad se había convertido en un reclamo para el votante. "Francia necesita nuevos aires", decían. Sin embargo, pronto empezó a decepcionar a la población y el primer estallido de ese descontento vino de la mano de los 'chalecos amarillos'.Seguir leyendo....