Antonio Casares Santos, profesor asociado de Informática Teórica en la Universidad de Aix-Marsella (Francia), recuerda perfectamente qué pasó el pasado 6 de octubre. Ese día OpenAI publicó de golpe 722 estudios científicos elaborados por su Inteligencia Artificial que decían haber encontrado la solución a cientos de problemas matemáticos que llevaban años, décadas e incluso siglos sin poder ser resueltos por las mentes humanas más brillantes. «En mi departamento cayó como una bomba», cuenta. «Empezaron los correos, los mensajes… Solo se hablaba de eso». Su colega Gonzalo Cao Labora, investigador posdoctoral en la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza), ya se había percatado antes del poder de la IA aplicada a las matemáticas: el 21 de septiembre la misma compañía afirmó... Ver Más