Cumple Javier Bardem una cabeza sólida, dura y de púgil, un poco cabeza de Goya joven y otro poco cabeza de gánster que distingue el verso. Se da en él 'la cabeza', en el sentido en que los románticos rotulaban la cabeza propiamente dicha, entre la peana de museo y el cráneo de cónsul o camionero. En cualquier caso, tiene Bardem una cabeza cuyo retrato llega antes que su apellido. Ahora va debutar en el teatro , en Madrid, con la obra 'Chéjov, Chéjov'. Podría haber sido auriga, chulo de puerto o bien uno de aquellos tipos que asomaban en las fotografías familiares sin sonreír nada, porque aún no existía la obligación de ser dichoso. Podía haber sido eso, y... Ver Más