Igor se ha pasado la semana caminando. Sus zapatillas gastadas han tragado los kilómetros que separan Novi Sad de Belgrado con el paso terco de quien cree que no marcha solo para llegar, sino para existir. Igor Stankovi tiene 21 años, estudia ingeniería técnica y ha dormido durante meses sobre el suelo frío de su facultad ocupada. Ahora está en la capital de Serbia con una determinación clara: si esta apuesta fracasa, su siguiente trayecto será sin billete de vuelta. "Si la Lista de los Estudiantes no gana, me iré del país; la vida aquí solo irá a peor", dice. Entre 2013 y 2024, medio millón de serbios hicieron las maletas. Hoy, el 49% de los jóvenes planea huir.Seguir leyendo....