Hasta ahora, Netflix se nos ha aparecido como una de esas empresas que lo aguantan todo hasta convertirse en instituciones. No solo por su rol pionero en el mundo del streaming, sino también por sus cifras (a pesar de su legendaria opacidad) y, para qué negarlo, por las tragaderas de un público que ha aguantado las subidas de tarifas, la inclusión de anuncios y otras maniobras. Sin embargo, la empresa de Ted Sarandos podría estar sufriendo su mayor crisis justo cuando el éxito de La bola negra la pone a las puertas de su ansiado triunfo en los premios Oscar. Algo que, según Variety e IndieWire, confirman los recientes despidos en su plantilla: no nos referimos al ajuste de personal que puso en la calle al 6% de sus trabajadores, sino a la marcha de varios ejecutivos de alto nivel. ¿Por qué ha despedido Netflix a Dan Lin?Tras Bela Bajaria (director general de contenido) y Doug Belgrad, Netflix ha hecho rodar la cabeza de Dan Lin, su jefe de contenidos de cine. Según fuentes citadas por Variety, además, Lin habría recibido la noticia de forma poco ceremoniosa: tras haberse enterado de su despido el pasado viernes, el ejecutivo tuvo que acudir durante el fin de semana a dos eventos para promocionar La bola negra de cara a los Oscar. Mientras Peter Rice, antiguo ejecutivo de Disney y Fox, reemplaza a Peter Lin a la cabeza de la división de contenidos cinematográficos de Netflix, cabe preguntarse qué ha llevado a enseñarle la puerta a tres pesos pesados de la compañía. Y los motivos, según la prensa estadounidense, podrían ser también tres. La primera razón la caída de las acciones de Netflix, que habría llevado a Sarandos a tomar medidas para tranquilizar a los accionistas en vísperas de un nuevo informe cuatrimestral. En cuanto al segundo motivo, podría estar relacionado con que Lin no habría alcanzado los objetivos marcados por la empresa, resumibles en "más contenido por menos presupuesto". Por otra parte, también se especula con la mala relación de Dan Lin con algunos fichajes estrella de Netflix. Entre ellos se encontrarían Ben Affleck (a cuenta de InterPositive, la empresa de inteligencia artificial fundada por el actor y director), Greta Gerwig (con quien chocó durante el rodaje de Narnia: El sobrino del mago) y ese David Fincher que ponía fin a su larga relación con la plataforma antes de estrenar Las nuevas desventuras de Cliff Booth.La última batalla de NarniaEn el caso de Greta Gerwig, además, el choque habría sido especialmente duro. Tanto, que habrían hecho falta dos pesos pesados de la industria como la productora Amy Pascal y Bryan Lourd (uno de los representantes más poderosos de Hollywood). De hecho, Lourd habría acudido directamente a Ted Sarandos para hablar en favor de la directora y alejar a Dan Lin de su proyecto. En el caso de que Gerwig no consiga con Narnia un taquillazo similar al de Barbie, la cineasta podría verse en problemas con Netflix. Pero, en el caso de Dan Lin, el refrán "a rey muerto, rey puesto" podría ser aplicable desde ya: otras fuentes anónimas señalan que "probablemente" sus sustitutos serán Michael De Luca y Pam Abdy, productores de alto perfil que han perdido sus trabajos en Warner Bros. tras la fusión con Paramount la creación del nuevo estudio Skydance. ¿Sufrirá Netflix debido a su exceso de ambición, justo cuando está a punto de alcanzar sus objetivos más codiciados? No lo sabemos, pero sí podemos afirmar que, si Seth Rogen anda buscando intrigas de despacho y puñaladas traperas para la próxima temporada de The Studio, la plataforma se lo está poniendo muy fácil.