La vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas sociales, económicos y políticos de España. El aumento de los precios de compra y alquiler , la escasez de oferta y las dificultades de los jóvenes y las familias para acceder a un hogar han situado esta cuestión en el centro del debate público. Ante este panorama, son cada vez más las voces que reclaman soluciones reales, estables y consensuadas . Y es que muchos piden impulsar medidas que permitan poner fin a esta crisis . Una de esas personas es Albert Rivera . El exlíder de Ciudanos ha hablado sobre este tema en el Real Estate Summit de Valencia. El fundador del partido naranja ha compartido su visión sobre el presente y futuro del sector inmobiliario y ha explicado cómo se puede revertir la situación . Durante su intervención en el Real Estate Summit de Valencia, Albert Rivera ha sido claro y ha dicho que el problema de la vivienda en España «no se resolverá sin más inversión, más oferta y menos obstáculos» . El fundador de Ciudadanos considera urgente este asunto y ha indicado que se necesitan «soluciones reales y una visión a largo plazo» . En este sentido, el expolítico catalán asegura que es «fundamental impulsar una Ley del Suelo ». «Para facilitar el desarrollo urbanístico, reducir la burocracia, agilizar los trámites administrativos y garantizar la seguridad jurídica de quienes invierten, promueven y construyen viviendas», apunta. Asimismo, Albert Rivera explica que hay una cuestión «esencial» y que a veces queda en un segundo plano. « Todos los eslabones de la cadena inmobiliaria necesitan rentabilidad . Sin esto, no hay inversión ni empresas y, por lo tanto, tampoco oferta», añade. «Sin oferta difícilmente podremos dar respuesta a la creciente demanda de vivienda en España a causa del incremento de población por la llegada de inmigración», lamenta. El exlíder de Ciudadanos sostiene que «la única salida posible es la colaboracón público-privada ». «Esto no es ir con los buenos o los malos. Yo espero que en la legislatura que venga, por lo menos, se genere un caldo de cultivo en el que podamos hablar», concluye Rivera.