En 2016, hace ya una década, Julieta suponía un punto de inflexión en la carrera del cineasta Pedro Almodóvar. Presentada en Cannes, nominada a numerosos premios internacionales y a siete cabezones del cine español, obteniendo el de mejor actriz protagonista para Emma Suárez, la película comenzó a mostrar un cine mucho más autorreflexivo, austero y maduro en su trayectoria.A pesar de su buen rendimiento en la temporada de premios, la película recibió una acogida tibia entre la crítica y el público, y registró uno de los peores resultados de taquilla en la filmografía del cineasta manchego.Aunque él quedó muy contento con el montaje final, los rumores de presión y exigencia en el rodaje con sus actrices protagonistas, Adriana Ugarte y Emma Suárez, en el mismo papel de Julieta, fueron una constante. Suárez se pronunciaba recientemente sobre ello, mostrando la experiencia agridulce que vivió junto al director.Por su parte, Adriana Ugarte visitaba este año la redacción de CINEMANÍA para hablar de su nueva película, Tal vez, y su regreso como Sira Quiroga en la secuela de El tiempo entre costuras. Allí recordaba su trabajo en la película de Almodóvar, aunque desde una perspectiva diferente a la de su compañera de reparto.Adriana Ugarte habla de su experiencia con Almodóvar"Me marcó mucho trabajar con Pedro. Tiene una manera de trabajar muy particular y una forma muy intensa de comprometerse con sus películas. Soporta una carga extrema. Como actriz, te hace entender muchas cosas sobre el compromiso, sobre crecer en el respeto hacia la profesión y hacia el resto de departamentos", explicaba la actriz."Creo que trabajar con personas tan volcadas en su proyecto, que hacen una pausa literal en su vida para entregarse a una historia, supone una gran escuela. A mí me gustó mucho, la verdad. Me sentí bien, me sentí cuidada, y le tengo mucho cariño. Siento una enorme gratitud por haber trabajado con él", añadía.Ugarte siempre ha mantenido que su papel en la que película transformó completamente su manera de trabajar y su forma de ver la industria cinematográfica, pero también el enorme nivel de exigencia al que fueron sometidas durante las grabaciones. La promoción de la película también fue controvertida. Almodóvar dejó a las actrices solas ante la prensa, después de aparecer en los papeles de Panamá y negarse inicialmente a hablar sobre ello, exculpándose posteriormente. Mientras tanto, el runrún apuntaba a algún que otro enfrentamiento entre las actrices, que ellas mismas desmentían. El caldo de cultivo perfecto para que Julieta, 10 años después, continúe siendo uno de los títulos más polémicos de Almodóvar, y no precisamente por su trama.