"Estamos razonablemente preocupados. Confiamos en que los ciudadanos no se dejen engañar, porque nos jugamos nuestro bienestar", asegura Juan, militante del PSC de 80 años de Lliçà de Vall. Lo dice representando la mezcla de inquietud y motivación que se respira este miércoles en la sede del partido en la calle Pallars con las elecciones del 29 de noviembre en el horizonte. Más de 200 afiliados socialistas han llenado el aforo del acto organizado por la dirección para abordar el debate sobre las pensiones después de que PP y Vox hayan puesto en cuestión la sostenibilidad del sistema. Seguir leyendo....