' Martes sociales '. Este es el nombre bajo el que el Gobierno ha anunciado el último paquete de ayudas dirigidas a diferentes grupos de la población , como los pensionistas, las mujeres o los demandantes del vivienda, entre otros. Inmersos en plena precampaña electoral , desde la Moncloa han expuesto la aprobación de subsidios en diferentes materias: bajas por menopausia, ayudas a vícticmas de violencia de género, a pensionistas, parejas con hijos, víctimas del terrorismo, etcétera. Estas medidas, que muchos señalan que no se han aprobado en ocho años de Gobierno de Pedro Sánchez , son llevadas ahora por el Ejecutivo ante la Diputación Permanente para su aprobación, aprovechando que no se necesita el apoyo de todo el Congreso de los Diputados al estar disueltas las Cortes. Tal como recoge este periódico , dicha práctica se va a replicar en todos los Consejos de Ministros hasta que lleguen las elecciones , con el fin de aprobar mejoras como la subida del salario mínimo, que los sindicatos han situado en «al menos» el 7%. Sobre ello han debatido en el programa 'Espejo Público' esta mañana del 21 de octubre, cuestionando si se trata de «un martes social o un mitin electoral» y señalando: «Sánchez abre el grifo a poco más de un mes del 29 N: 450 millones en ayudas, no concreta cómo va a pagarlos». Así, la presentadora, Susanna Griso, y una de sus colaboradoras, Rosa Belmonte, comentaban que ese anuncio suena muy bien pero que todo tiene su «trampa» , añadiendo esta última que con la Diputación Permanente «están colando todo lo que les de la gana a ellos». En cambio, la abogada Beatriz de Vicente rebatía que aunque pueda ser algo electoralista, lo importante es que se trata de una herramienta para aprobar medidas que son beneficiosas para la sociedad. Por su parte, Mariló Montero, también presente en la mesa de debate, expresaba: «Todo esto es como un avión cuando llega a una zona devastada y está lleno de cajas de comida de alimentos para tirar al pueblo, que está ávido de esa necesidad, y cuando las cajas caen a tierra los necesitados las abren y están vacías, ¿por qué? Porque no hay una economía calculada para cubrir todas estas medidas sociales que se tumbaron en el 24 y en el 25, no hay una fuente de información concreta de cuándo ni cómo se va a aplicar». Respecto al también reciente anuncio de que se va a producir una nueva subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en plena campaña electoral, Griso apuntaba que este siempre se suele aumentar en enero o febrero, y que ahora se va a dar en octubre con el ojo puesto en las elecciones. Dicho esto y tras la intervención de otras colaboradoras, Montero seguía opinando: «Luego vemos que no se cumple lo que prometen , que es verdad que estamos en precampaña electoral, lo anuncian precisamente pues para concienciar socialmente a la gente y recuperar un poco los votos. Pero es que la Ley de la ELA todavía no está llegando a los pacientes y enfermos de ELA, porque toda la tramitación y la burocracia desde el Gobierno central hasta las Comunidades autónomas, los ayuntamientos de los pueblos no están haciendo que la circulación económica esté llegando a las familia». En ese momento, Beatriz de Vicente le interrumpía para indicar que en su familia hay un enfermo de ELA y que en su caso sí le ha llegado una ayuda, contradiciendo a Mariló Montero , quien no parecía inmutarse a las palabras de la tertuliana y continaba exponiendo: «La gente de Adamuz todavía esperando la ayuda, quiero contar que todavía falta que llegue el dinero a los afectados por el volcán de La Palma... Entonces claro, cuando tú estás diciendo que estás haciendo una lluvia de millones para un montón de personas que nos podríamos beneficiar de esas ayudas sociales, es todo una falacia populista », insistía la presentadora a propósito de la nueva batería de ayudas del Gobierno en su 'martes social'.